Curso de iniciación al montañismo invernal
(28-feb y 6-mar 2004)

28 de febrero de 2004
Quedamos a las siete de la mañana, madrugón al canto, para empezar un curso de dos días de montañismo invernal que hemos contratado a la empresa Espacio Acción (www.espacioaccion.com), de la que tenemos alguna que otra buena referencia. Queremos aprender desde lo básico de la montaña en invierno hasta las técnicas principales de seguridad. Tenemos planes de hacer varias rutas algo más exigentes, así que queremos estar preparados.

Recogemos a los dos profesores (Marcos, Curro) y el material (arneses, mosquetones, cuerdas, anillos, etc) y nos vamos pitando a Cotos, donde hemos quedado con el resto del grupo.

En Cotos el termómetro marca la friolera de nueve bajo cero. Tomamos un cafelito en la venta Marcelino (qué típico), repartimos el material y, bien abrigaditos, empezamos a andar hacia la zona de Dos Hermanas. Al final hemos venido siete (Paco, Fran, Alberto, Anna, Pedro, Félix y Fernando), porque Ernesto, Miguel y Blanca no han podido a última hora.

Por el camino empiezan las primeras clases. Primero un repaso al material: importancia del buen material, el concepto de la vestimenta por capas, importancia de los guantes y las gafas de sol incluso para los días nublados y, sobre todo, los tipos de botas (de trekking, rígidas y mixtas). No se trata de ir a la última, pero hay unos mínimos que no siempre alcanzamos. Nos falta gastarnos unos cuantos euritos.

También nos hablan de los tipos de nieve (en polvo, tipo costra, tipo corcho, nieve papa, etcétera), de cómo se va transformando según se prensa, se hiela o es azotada por el viento, y del concepto de sensación térmica. Todo interesante.

Al rato llegamos a una ladera donde nos separamos en dos grupos, uno con cada profesor, y empiezan los ejercicios. Primero las técnicas de progresión en nieve, desde andar normal, a modo pato, o zigzagueando. Como la nieve está muy blanda, recién caída, esto lo practicamos sin problemas.

Luego cogemos los piolés, nos explican sus partes (pala, punta, cruz, mango, regatón), los tipos (de travesía y técnico) y sus usos (piolé-bastón, auto-detención, aseguramiento, piolé-escoba, tallaje de escalones, piolé-apoyo, piolé-tracción, e inluso piolé-sillita para no poner el culo en la nieve mientras comemos o descansamos). Para todo sirve. En este punto toca hacer prácticas de auto-detención, dejándonos deslizar por una ladera y practicando a pinchar el piolé para frenarnos. Hay tanta nieve que casi no resbala, así que nos dedicamos a quitarla de una zona hasta llegar al hielo de abajo, y poder hacer algo. Practicamos, como podemos, la caída con los pies por delante y con la cabeza por delante boca abajo. Lo de cabeza por delante y boca arriba lo dejamos para otra ocasión.

Y para acabar esta parte nos ponemos los crampones, no sin antes explicarnos los tipos (de correas, automáticos y semi-automáticos) y sus usos. En este punto Curro nos hizo, sin saberlo él, un gran favor: por fin alguien le dice a Félix que tiene algo de material que es una eme. Él que se cree que todo lo suyo es tope guai. Pues mira por dónde, los crampones no. Gracias Curro, te debemos una caña. Con nieve tan blanda las práctica de crampones quedan algo deslucidas. Eso sí, nos recuerdan decenas de veces la importancia de no engancharnos con los pinchos, para lo cual hay que andar con los pies algo más separados de lo normal. No es simplemente para no romper los pantalones o las polainas; es, sobre todo, para no caer.

Aprovechamos el cambio de tercio para picar algo. Las pasas con almendras que tanto nos gustan parecían cubitos de hielo. Cómo estaban las condenadas. El Aquarius se había granizado. El agua de los tubitos de los camelbak, congelada también. El turrón de chocolate era lo único que medio se podía tomar. Una delicia todo. Pero claro, a nueve bajo cero, ¿qué más queremos?

La segunda parte de la jornada está dedicada a técnicas de aseguramiento con cuerda. Primero vemos los tipos de arneses, y nos ponemos uno. (Uno cada uno, quiero decir). Luego los tipos de mosquetones (pera, asimétrico y simétrico). Luego repasamos los nudo básicos: doble-ocho por chicote para unir el extremo de una cuerda al arnés, doble-ocho por seno para unir la parte central de una cuerda a un arnés, alondra para unir un anillo a un piolé, dinámico para dar o recoger cuerda al asegurar a un compañero, y ballestrinque para unir nuestra cuerda a un seguro. Tenemos que repasarlos y practicarlos. Ah, y también nos explican cosas de las cuerdas, aclarando que las que se usan en travesía -nuestro principal interés- son las dinámicas (o sea, con cierta elasticidad) de 9 milímetros de diámetro y entre 50 y 65 metros de longitud.

Para practicar, primero aprendemos a hacer seguros en nieve con piolé (piolé vertical, piolé horizontal, y dos piolés en cruz). En todos los casos probamos que resisten dando buenos tirones. Si alguno cede, a repetirlo. Después aprendemos a hacer seguros intermedios con ancla, también llamada deadman. Y para terminar, un ejercicio completo, en la que uno hace de primero, se asegura a un seguro con piolé, y da cuerda al que viene de segundo, el cual se tira para atrás simulando una caída y poniendo a prueba que el primero hace lo que tiene que hacer: aguantar el tirón.

Son casi las cuatro de la tarde. El tiempo se nos ha pasado volando. Volvemos a Cotos en alegre charleta, comentando toda la jornada, y con ganas de que llegue el segundo día del curso.

6 de marzo de 2004
El segundo día no se hizo esperar. Justo una semana después allí estábamos de nuevo. Esta vez han venido también Miguel y Ernesto, mientras que Fernando se ha quedado en casa por una lesión tonta de última hora.

Al llegar a Cotos llueve a mares, lo que nos desmoraliza un poco. Esto va a quedar deslucido. Tras hacer algo de tiempo tomando un café, nos animamos a empezar a andar, por la misma zona que el primer día. Llevamos toda nuestra ropa impermeable, entre la que destaca el nuevo súper pantalón de Flx.

Al llegar al cobertizo que está junto a la senda que lleva a la laguna de Peñalara, nos resguardamos de la lluvia, y los profesores (los mismos que el día anterior, Marcos y Curro), nos dan un repaso de cartografía, con todo lo relacionado con brújula, mapas, curvas de nivel, etc. Con el rabillo del ojo mirábamos al cielo, para ver si escampaba, pero nada de momento.

Tras esta parada nos ponemos el arnés y el casco, nos dividimos en dos grupos, y vamos hacia las antiguas pistas de Valcotos, ahora ya en desuso, afortunadamente. Deja de llover, lo que nos viene bien para no acabar sopa.

Primero hacemos prácticas de cordada, repitiendo algo de lo del día anterior: seguros en nieve, dar y recoger cuerda, diferencias entre ir de primero o de segundo, reuniones, frenado en caso de caída, etcétera. Para Miguel y Ernesto es nuevo. Para los demás, un repaso para asentar ideas. Lo más novedoso son los seguros rápidos, útiles cuando la situación no es muy extrema.

Después pasamos al rapel, aprendiendo a hacer setas de nieve así como los autoseguros, tanto con el clásico ocho como con la más moderna seta. Simulamos un rapel, aunque con poca pendiente. Habrá que practicar otro día con más inclinación.

Y por último repasamos los conceptos de travesías de glaciar, con tres encordados, aprendiendo qué hacer en caso de encontrar grietas.

Sin casi darnos cuenta se nos echa el tiempo encima, volvemos a Cotos y a Madrid.

Conclusión
Hemos aprendido muchísimo. El curso se ha adaptado bien a lo que esperábamos. Ahora toca practicar de nuevo para afianzar todo. Los profes, tanto Curro como Marcos, han explicado todo con detalle y paciencia, y han demostrado tener muy buen conocimiento en todo lo relacionado con este mundillo. No descartamos realizar más adelante alguna otra actividad con EspacioAcción.