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En
la Placa del Emilio
Recuerdos de un día de escalada en La Pedriza
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Crónica
de Miguel Dorado
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Pues sí, somos unos pocos de Haciendo Camino que continuando
con nuestras señas de identidad originales (Pasión por
la Montaña), nos hemos decidido darle a la cuerda, los gatos,
las expres, la magnesia, etc, y hacerlo mas Vertical todavía,
de ahí el segundo apellido (Haciendo Camino Vertical). El pasado
"finde" salimos por primera vez a La Pedriza.
Os presentaré al grupo. Ellas: Anna (hija de Paco), Ana (esposa
de Javier), Kristina y Chus. Ellos: Paco, Félix, Javier y Miguel.
De ellos, poco que decir. Algunos perdieron la elegancia hace mucho
tiempo (Félix, Paco y Miguel) y otros –"¡elegancia, Javi,
elegancia!"-, están en ello. Eso sí, resultaban
un tanto, ¿cómo decir?, provocadores; así, hubo
quien lucía un collar hippy de
descocado erotismo (Félix); quien vestía por completo
de azul cielo a juego con sus ojos (Paco); quien se atrevió
con una ajustadísima camiseta blanca de Nike con un no menos
ajustado short (Javier) y quien vestía una malla pirata
de lycra de vistosos colores (Miguel) .
(Tanto es así, que una de las señoras nos advirtió
que ella -y, por extensión, ellas- también
podría/n usar top para escalar. A lo que nosotros respondimos
apresurados que una escalada en roca sin top, es como dar un
beso por teléfono. Y ellos no se quedaron atrás y prometieron
escalar sin camiseta. Será la próxima primavera,
si sobrevivimos a nuestra propia elegancia).
Pero hablemos de ellas.
Empecemos por Chus. Mi enhorabuena, Chus: fuiste la escaladora revelación.
Tu demostrada elasticidad y la elegante gestualidad
de la que hiciste gala en la roca, creo que nos sorprendió
a todos. Será un placer escalar contigo.
Kris. Es la fuerza y la alegría. Sus indiscutibles méritos
pasan por una valentía y un ánimo indestructibles. Kris,
si alguna vez me perdiera en una gran pared eres la persona que me
gustaría tener cerca.
Anna. Escaladora muy joven, de técnica depurada y estilo refinado.
Su potencial para la escalada es enorme. Juiciosa y serena, afronta
las dificultades con atención y sonriendo. Será, sin
ninguna duda, una gran "guerrera de la roca".
Ana. Es la mejor (y no porque llevara mi pesado macuto a pie de vía).
Su capacidad para escalar es innata; fue un
auténtico placer verla repetir un paso muy delicado y difícil,
incluso sin cuerda.
Pues todo eso somos. Agradecimientos a Javi,
que abrió las vías más duras, sólo
que echando la cuerda desde arriba –"¡elegancia, Javi, elegancia!";
a Félix, por esa media bota de vino; a Paco, que nos condujo
a la "temible" Placa del Emilio, que tan pendiente estuvo
de todo y de todos y a Miguel, nuestro bibliotecario que, arrastrado
por Paco, está dispuesto a dejar el futbolín y empezar
a escalar para superar su vértigo.
En fin, que fue un día difícil de olvidar,
con gente excepcional.
15 de octubre de 2005
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