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     Aplicaciones del GPS en montaña  
   
Localización de puntos singulares
En una ruta en montaña es normal tener que identificar puntos singulares de la misma, para asegurar que vamos correctamente. Un collado para pasar a la otra vertiente, una cima concreta, un puente para cruzar un río, un refugio donde pasar la noche, etcétera.
Un GPS nos puede ayudar de varias formas.

GPS como altímetro: El GPS nos muestra la altutud del punto donde nos encontramos en cada momento, con un error de sólo unos pocos metros. Si conocemos la altitud del punto que buscamos (por ejemplo un collado), podemos saber si estamos por debajo de él o por encima, y por tanto determinar si debemos subir o bajar.

Waypoints: Mediante un programa de manejo de mapas podemos definir los puntos singulares (waypoints) de la zona, tanto si vamos a pasar por ellos como si no y pueden servir como referencias visuales. Podemos definir decenas de ellos, dando un nombre breve que los identifique con facilidad. Para ello:
 Obtener un mapa digitalizado de la zona, y calibrarlo correctamente.
 Marcar sobre el mapa los puntos singulares de la zona. Guardar este conjunto de waypoints en un fichero.
 Transmitir el fichero al GPS, conectando éste al ordenador mediante un puerto serie o USB (según modelos).

Ya en camino, el GPS muestra en pantalla los waypoints almacenados previamente, así como un gráfico del camino que estamos realizando. Según avancemos, veremos que la ruta pasa o se acerca a diversos waypoints, lo cual nos ayuda a saber si vamos correctamente o no.

Si en algún tramo el GPS pierde señal suficiente, no podemos saber nuestra posición, y por tanto no nos sirven las referencias de waypoints almacenados. Pero en cuanto cambiemos de posición y vuelva a captar la señal de los satélites, podremos ver de nuevo nuestra situación y la posición relativa respecto a los waypoints.

La principal dificultad para obtener esta ayuda de un GPS es haber definido bien los waypoints en primera instancia, y para esto el punto crítico es la calibración del mapa digital. Si el mapa no está bien calibrado, la definición de puntos no será correcta, y ya en camino los waypoints no coincidirán con su localización real. Los mapas digitalizados que se venden suelen venir con un fichero de calibración. De no ser así, debemos calibrarlos nosotros manualmente, al menos con cinco puntos (las cuatro esquinas más uno por el centro).


 
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