Bastón
Al caminar, el ser humano soporta el peso de todo su cuerpo alternativamente en una pierna u otra, con un intervalo en que ambas apoyan. Es un acto reflejo aprendido desde niños, que requiere mantener el equilibrio.
En las rutas de montaña hay que añadir el peso de la mochila, las inclinaciones del terreno, el cansancio, la presencia de nieve o hielo, entre otros factores. El uso de uno o dos bastones ayudan al caminar tanto para mantener el equilibrio como para descargar el trabajo de las piernas, pasando parte de él a los brazos.
Con bastones se puede andar de frente (sin zigzaguear) pendientes de hasta 40º, siempre que no haya hielo. En las bajadas ayuda a bajar más rápido y aportan seguridad frente a caídas.

Bastón telescópico
Los rústicos bastones de madera y una sola pieza han quedado completamente desplazados por los modernos telescópicos, ya que:
 Pesan menos.
 Se puede regular su longitud.
 Se pueden plegar y llevar en la mochila.
 Incorporan rosetas para que no se hundan en la nieve.

Uso
 El uso de uno o dos bastones es una cuestión de gusto. En terrenos de poca inclinación se aconseja más usar dos, siempre que se tenga buena coordinación de movimientos, para conseguir un mejor reparto de cargas. Con pendientes mayores es más aconsejable usar sólo uno, para llevar la otra mano libre.
 En términos generales, el bastón debe regularse de forma que el brazo forme un ángulo recto al apoyar el bastón junto al pie. En subida, más si es pronunciada, conviene acortar el bastón entre 5 y 10 cm. En bajada, por contra, conviene alargarlo unos 10 cm, para que apoye bien delante de nosotros.

Estructura
 Los bastones telescópicos están formados por dos o tres tramos, siendo más habitual lo último. Estos tramos están fabricados de aluminio, fibra de carbono o titanio, es decir, aleaciones ligeras y muy resistentes. Una vez extendidos los tramos hasta la longitud deseada, se bloquean haciéndolos girar. Para desbloquearlos se gira al lado contrario.
 Poseen una empuñadura anatómica fabricada de goma (los más económicos), corcho transpirable o neopreno. Puede ser rectas o con algo de inclinación para hacerlas más anatómicas. La empuñadura acaba en una dragonera, cinta que se ajusta a la muñeca, para no perder el bastón en caso de caída.
 La punta debe ser de un material muy resistente a golpes y rozaduras, como por ejemplo acero de Widia. Algunos modelos las tienen intercambiables, para poder sustituirlas si se desgastan.
 A pocos centímetros de la punta se enrosca una roseta de plástico, que impide que el bastón se hunda en nieve blanda.
 Algunos modelos incorporan un pequeño amortuguador ("antishock") que evitan golpes secos transmitidos al brazo.

Mantenimiento
Los bastones simplemente necesitan limpiarlos de vez en cuando con un paño húmedo y asegurar que se secan completamente tras una ruta.

El peso de un bastón oscila entre 250 y 500 gramos.

La longitud de un bastón plegado es poco más de medio metro, y completamente extendido hasta 130 cm.

Los precios de los bastones oscilan entre 15 y 60 euros.

Entre las marcas más conocidas se encuentran Leki, Komperdell, Altus y TSL.