Botiquín de primeros auxilios

En la mochila de todo senderista y montañero debe ir un botiquín, con los elementos básicos para afrontar accidentes o trastornos de uno mismo o de algún compañero de ruta.

La primera regla: no llevar nada que no se sepa usar. Una mala utilización de un medicamento puede ser peor que no hacer nada. Poner inyecciones, dar puntos, o recetar, queda reservado para médicos y enfermeros. Sólo se deben llevar medicamentos de fácil uso, con mínimos efectos secundarios. Y hay que llevar siempre los prospectos y consultarlos antes de utilizar ningún medicamento. Todo ello debe ir en una caja hermética de plástico.

Para rutas de un día el contenido debe ser:
    Guantes de goma desechables, para evitar contagios o infecciones al curar heridas.
    Aspirina: Lo más socorrido en el campo. Antiinflamatorio, analgésico, antitérmico: una cada seis horas.
    Paracetamol (Gelocatil): Fiebre, dolor de cabeza, mal de altura. Uno cada seis horas.
    Vendas, gasas, esparadrapo.
    Tiritas de varios tamaños.
    Tobillera, rodillera, muñequera, codera. Para proteger las articulaciones tras torceduras.
   Tijeras de punta redondeada. Agujas desechables para pinchar ampollas.
    Pinzas: para extraer astillas o espinas.
    Puntos de sutura (stere-strep): para cerrar heridas o cortes profundos.
    Pomada antiinflamatoria: Movilat, Voltarén, Emulgel, Calmatel.
    Suero fisiológico: para limpiar heridas.
    Betadine: para desinfectar heridas tras ser lavadas con suero.
    Repelente de insectos.
    Pomada para las picaduras (afterbite, pomada con corticoide).
    Compresor de goma para hacer un torniquete.

Para rutas de varios días, además de lo anterior es recomendable llevar:
    Termómetro digital.
    Un antihistamínicos para las alergias: Polaramine, Claritine, Ebastel.
    Para dolores fuertes y menstruación: Ibuprofeno
    Para el estreñimiento: Micralax.
    Para la diarrea: Suero oral hiposódico.
    Para afecciones asmáticas: Ventolín.
    Para el resfriado: Couldina, Frenadol, Algidol.
    Para el ardor de estómago: Almax.
    Para las quemaduras: Silvederma (excepto en la cara), Nivea (para la cara).
    Colirio para conjuntivitis: Colircusi gentamicina, Tobrex, Oftalmowell.

Por último: hay que revisar el botiquín de vez en cuando, reponer lo gastado, y renovar lo que caduque.