Protección de la cabeza
La cabeza es la parte del cuerpo más difícil de proteger del frío, porque:
   Por ella se pierde mucho calor, debido a la gran cantidad de sangre que fluye al cerebro.
   No podemos cubrirla completamente, ya que hay funciones (ver, respirar) que deben realizarse constantemente y otras (oír, hablar) que, sin ser imprescindibles, también deben realizarse al menos de forma parcial.
   En caso de mucho frío, el cuerpo envía menos sangre a partes no necesarias para la supervivencia, entre las que están nariz y orejas, por lo que éstas pueden llegar a la congelación.

Como en tantas otras prendas de montaña, las fibras artificiales han reemplazado a la lana y algodón. Por la cabeza también se suda, y es importante usar materiales que no sean huecos, no acumulen humedad, y permitan transpirar.

Se utilizan varias prendas, dependiendo de las condiciones atmosféricas y de los gustos de cada uno:

1.- Capucha de la chaqueta alpina

Nos protege de la lluvia y viento. Si no hace mucho frío, es más que suficiente para proteger la cabeza.
Las hay desmontables y otras que están unidas a la chaqueta de forma permanente. Cuando no se utilizan, se recoge enrollada y se une al cuello. Algunas tienen una pequeña visera. Es importante que tenga algún sistema de ajuste para apretarla y que no se nos caiga por el viento.

2.- Gorro

Prenda en forma de casco que protege el cráneo y las orejas.
Todavía se usan los clásicos de lana, pero son cada vez más comunes los de forro polar.
El abrigo que proporcionan varía mucho de unos modelos a otros, por lo que hay que elegirlo bien, o incluso llevar dos: uno más fino y otro que proteja más. Si utilizamos uno que abrigue demasiado, enseguida nos molestará y nos hará sudar en exceso.

3.- Buff o braga

Prenda en forma de tubo que se introduce por la cabeza y protege el cuello. Tienen algo de elasticidad, por lo que se pueden llevar de varias formas, por ejemplo subidos para cubrir también boca y nariz. Algunos modelos son suficientemente largos como para cubrir a la vez el cuello y el cráneo, incluyendo las orejas.
Se fabrican de forro polar principalmente. Se venden con llamativos diseños y colores.

4.- Orejera

Cinta cerrada que protege las orejas, sujetándose entre la frente y la nuca. Muy útil en días de viento. Imprescindible para las personas que tienen los oídos muy sensibles al frío.
Se fabrican de forro polar o alguna otra fibra que no absorba el sudor.


5.- Pasamontañas

Esta prenda sólo se utiliza en condiciones extremas de frío. Cubre toda la cabeza, incluso la nariz, dejando sólo el agujero para las gafas. Debe ser suficientemente fino como para permitir respirar sin dificultad. Debe ir ajustado, para que no entre el aire, pero sin oprimir demasiado. Puede utilizarse junto a cualquiera de las otras prendas descritas más arriba.
Los antiguos eran de lana. Actualmente se usan fibras sintéticas.

6.- Cuando hace calor:

Con buen tiempo y sol también hay que cubrir la cabeza, para evitar un calentamiento excesivo y el riesgo de insolaciones. Una gorra o un sombrero (tipo bop) es lo más utilizado. No deben faltar en nuestras rutas veraniegas.

7.- Y además:


Para información sobre la protección de los ojos, visita la página de gafas de montaña
Para información sobre la protección ante el sol, visita la página de cremas solares