Cremas de protección solar
El sol tomado en muy pequeñas cantidades es beneficioso para el ser humano: broncea nuestra piel y facilita la síntesis de algunas vitaminas. Sin embargo necesitamos proteger nuestra piel de los efectos perjudiciales producidos por la exposición prolongada e intensa al sol.

La luz es una onda electromagnética. Según su longitud de onda (inverso de la frecuencia) se clasifica en:
   Luz ultravioleta (U.V.): longitud de onda menor que 400 nm.
   Luz visible: longitud de onda entre 400 y 780 nm.
   Luz infrarroja: longitud de onda mayor que 780 nm.

La luz U.V. es muy perjudicial para el ser humano, ya que, además de broncear la piel, produce eritemas (quemaduras de primer grado) y puede generar cáncer de piel así como envejecimiento prematuro. Gran parte de ella se absorbe en las zonas altas de la atmósfera, gracias a la capa de ozono.

En montaña la protección contra el sol es más importante porque:
    En altura, la capa de atmósfera que nos protege es menor.
    Las actividades en montaña son de larga duración.
    El frío retrasa ciertos procesos metabólicos que nos hacen más vulnerables.
    Si hay nieve, ésta refleja toda la luz, por lo que con más intensidad llega a nosotros.

Las cremas de protección solar protegen nuestra piel contra las quemaduras y bloquean la penetración de los rayos U.V. en la piel. El nivel de protección se representa por el FPS (factor de protección solar), que es un indicador de cuántas veces más se puede resistir al sol en relación al tiempo sin protección. Ejemplo: si una persona aguanta sin quemarse 15 minutos, con una crema FPS 12 aplicada correcta y abundantemente aguantaría 12 veces más, es decir, 3 horas. Sin embargo es mejor no "apurar" el límite teórico, ya que el sudor disminuye la protección, y no siempre se aplica en la cantidad necesaria.

¿Qué FPS usar en montaña? Como mínimo, se recomienda FPS 15.

¿Cómo se aplica la crema?
    Con la piel seca
    20 ó 30 minutos antes de la exposición al sol
    En abundancia
    En todas las partes que no proteja la ropa. No olvidar las orejas, la nuca, y las pantorrillas si se lleva pantalón corto.

Los labios
Los labios son una parte de nuestra piel distinta, aún más sensible al sol y al frío. Existen en el mercado unas cremas especiales para ellos (no confundirlas con la crema de cacao).

¿Y después de tomar el sol? Es muy recomendable aplicarse una crema hidratante, que ayude a la piel a recuperar su nivel de hidratación, manteniéndola suave y tersa.

Un último consejo: el mejor complemento de las cremas de protección solar para combatir el sol es una correcta hidratación: hay que beber agua en abundancia, incluso sin sed.

Precios: entre 7 y 15 euros cada bote de 200 ml.
Entre las marcas más conocidas se encuentran Nivea e Isdin.