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Los pantalones nos protegen desde la cintura a los tobillos,
tanto del frío, como del viento, del sol, de la lluvia,
y de los rasguños. No existe un pantalón que se
adapte bien a todos los climas. Con buen tiempo deben ser más
finos y frescos. Para invierno, se usan pantalones de membranas
transpirables que consiguen mantener mejor el calor.
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Características
La principal característica de los pantalones de montaña
es la comodidad:
Permitir
amplios movimientos
No
rozar
Y además todo pantalón debe:
Ser
transpirable
Tener
bolsillos con cierre de seguridad (cremallera o velcro)
Repeler
el agua, o incluso ser impermeable (gore-tex u otra membrana similar)
Algunos modelos están fabricados con tejidos algo elásticos,
lo que permite diseños más ajustados a las piernas,
sin perder comodidad.
Los pantalones de montaña más técnicos suelen
llevar:
Refuerzos
en las zonas más expuestas a roces (culeras, rodilleras)
Tanca
de ajuste en los tobillos
Pantalones cortos
En verano, por debajo de los 2.500m, podemos usar pantalones cortos,
siempre que no vayamos a andar entre matorrales y nos protejamos
la piel con crema solar, especialmente las pantorrillas.
Pantalones de agua (chubasquero)
Si nuestro pantalón de montaña no es impermeable,
conviene llevar en la mochila un sobre-pantalón impermeable,
que usaremos sólo cuando llueva fuerte. Debe tener cremalleras
en los laterales para facilitar ponerlos o quitarlos con rapidez.
Mallas
Si hace mucho frío, además de la ropa interior y
del pantalón podemos llevar mallas, de media pierna o de
pierna entera.
Al ajustarse perfectamente a la piel proporcionan un abrigo adicional.
Deben ser completamente transpirables.
Los precios de los pantalones de montaña oscilan
entre 50 y 250 euros.
Entre las marcas más conocidas se encuentran Trango,
Griffone, Ternua, The north face, etc.
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