Polainas
Las polainas (también llamadas 'guetres') son unos tubos de tejido impermeable que se colocan en las piernas por encima de las botas.
Lo más normal es usar polainas altas, que llegan hasta debajo de la rodilla, y cuya función es impedir que entre nieve dentro de la bota.
Existen también unas polainas cortas, para el verano, que llegan sólo a media pierna, y que se usan para que no entren piedrecitas dentro de la bota.

Es un elemento imprescindible para las salidas a la montaña en invierno. De no usarlas, es seguro que se acaba con los pies empapados. Como pesan y ocupan poco, no hay problema en llevarlas siempre en la mochila, y usarlas en cuanto se llega a nieve blanda.

Estructura
 En la parte superior suelen llevar una goma elástica para impedir que resbalen hacia abajo.
 La sujeción bajo la bota más habitual es la sirga de acero, pero las más resistentes son las correas de neopreno o de uretano. Hay que ser muy cuidadosos a la hora de poner la hebilla para que no quede en el borde de la suela y no se aplaste al caminar.
 Cremalleras laterales para facilitar la puesta. Las mejores llevan una solapa con cierre de velcro que impide entre la humedad por ellas.
 En la parte inferior, por delante, llevan un pequeño gancho para sujetar la polaina a los cordones de la bota, y proteger más.

Las dos polainas no son, por tanto, iguales, sino simétricas. Una para la pierna derecha y otra para la izquierda, distintas. Al ponerlas, las cremalleras deben quedar en la parte externa, con los ganchitos de los cordones por delante.

Características
Las polainas deben tener buenas prestaciones de impermeabilidad y resistencia, ya que se usan en condiciones normalmente adversas. La utilización de polainas aumenta el poder de retención calorífica de la bota. Están confeccionadas con diversos materiales y se pueden encontrar en nylon, cordura o en Kevlar. La cordura de entre 400 y 1000 Deniers está presente en casi todas, sobre todo para reforzar la parte inferior. Microfibra, Nailon Ripstop o Taslan se utilizan en la parte superior, sirviendo de soporte a membranas transpirables-impermeables como el Goretex o el Sympatex.

Las costuras deben ser robustas, sobre todo en la zona inferior de la cremallera, donde se acopla el cursor, ya que puede haber más presión y romperse.

Las polainas bien diseñadas se ciñen a la pierna y la bota, lo cual evita que se enganchen con los crampones, algo ciertamente peligroso en lugares expuestos como aristas o pendientes heladas.

Las polainas son de los elementos del equipo que llevan más trote, por lo que su confección con materiales resistentes a la abrasión es fundamental para que nos duren más de un invierno.

Mantenimiento
Las polainas simplemente necesitan ser limpiadas de vez en cuando con un paño húmedo y asegurar que se secan completamente tras una ruta.

Los precios de las polainas oscilan entre 20 y 60 euros.

Entre las marcas más conocidas se encuentran Artiach, Millet, Altus, etc.